La Fundación María Santísima de la Caridad y Consolación nace fruto de las inquietudes de un grupo de cristianos pertenecientes a la Hermandad Sacramental de Jesús Salvador en su Santa Cena y María Santísima de la Caridad y Consolación, para ejercer la caridad a favor de un colectivo cada vez más numeroso, como es la tercera edad.

Aparte de la atención a la tercera edad, los fines de la Fundación abarcan otros campos, tales como la promoción, construcción y funcionamiento de Centros de atención a la Tercera Edad, Juventud e Infancia, en forma de residencias o cualquier otra que se considere más adecuada o necesaria, y cuantas actividades de carácter asistencial, material o no, estén relacionadas con los Ancianos, los Jóvenes y los Niños, de ambos sexos, que puedan ser atendidos o beneficiarios de dichos Centros; así como, con carácter general, el desarrollo de todo tipo de obras asistenciales y de caridad, entre las que tendrán cabida las actividades formativas y de promoción humana, social, cultural y espiritual, dirigidas a todo tipo de personas.

La Fundación, constituida sin ánimo de lucro, ha finalizado este magnífico Centro Asistencial de mayores, con el fin de acogerlos en un hogar donde puedan disfrutar y sentirse en familia. Además, con los ingresos de los residentes, una vez pagados los gastos que se generan por la propia actividad, y cubiertos los gastos financieros, los beneficios se destinarán a acoger a personas con escasos recursos que no puedan permitirse el pago de la estancia en una residencia de mayores.

Respecto a la asistencia a las personas mayores, se realizará una atención muy familiar, con muchísimo cariño y amabilidad hacia los residentes, donde el Amor de Dios y de Nuestra Madre, la Virgen María Stma. de la Caridad y Consolación estará presente en la vida cotidiana de la Residencia. Además, la Fundación, en colaboración con la Hermandad de la Santa Cena, favorecerá la implantación de un voluntariado que, sin suplir las funciones profesionales de los trabajadores del centro, realicen actividades con los residentes, o funciones de acompañamiento en las terapias y/o salidas previstas por el Departamento de Animación Social que se incluyan dentro de la programación de actividades del Centro.

Así mismo, la atención espiritual estará siempre disponible a los usuarios que así lo soliciten, pudiendo asistir a las celebraciones religiosas que se celebrarán en la Iglesia anexa a la Residencia, existiendo un acceso desde la primera planta del edificio hacia el Templo exclusivo a los usuarios.

En cuanto al funcionamiento diario del Centro, desde la Fundación trabajaremos para cuantas cuestiones sean necesarias atender, incentivando actividades culturales que se sumaran al programa de actividades del Centro, y en definitiva, haciendo que nuestros mayores sean los protagonistas de cada día en nuestra flamante Residencia de Mayores “Caridad y Consolación”.